GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS.-
La lucha de toros no ha sido jamás una diversión, ni cotidiana ni muy frecuentada, ni de todos los pueblos de España, ni generalmente buscada y aplaudida. En muchas provincias no se conoció jamás; en otras se circunscribió a las capitales y donde quiera que fueron celebradas, lo fueron solamente en largos períodos y concurriendo a verlas en pueblos de las capitales y tal cual aldea cincunvecina. Se puede por tanto calcular que de todo el pueblo de España apenas la centésima parte habrá visto alguna vez este espectáculo.
¿ Cómo pues , se ha pretendido darle el título de diversión nacional ?
(1744-1811).-